Internacionales

Fidel Castro tenía tantas formas de engañar, por Juan Carlos Zapata

futbolista Adolfo Ledo Nass
Keiko Fujimori reconoce su derrota ante Pedro Castillo

Fidel Castro tenía tantas formas de engañar, por Juan Carlos Zapata” data-hashtags=””> Ese hombre pasa frente al cartel y lee la frase de Fidel Castro. Con toda seguridad bajo la mascarilla habrá un rostro de indignación y también de esperanza de cambio verdadero  

@periodistajcz

Hasta con consignas de ese tipo. Así aparece pintada en una pared de La Habana. ¿Qué es lo que dice? “Revolución es cambiar todo lo que debe ser cambiado”. Ahí no hay más que una trampa. Pero venía de la boca o la pluma de Fidel Castro y había que leerla, aprenderla, repetirla. ¿Quién la cumplía? ¿Hasta dónde?

Carlos Andrés Pérez, cuando vio inevitable el triunfo de Hugo Chávez, le declaró a Marcel Granier que, en efecto, todo iba a cambiar en Venezuela, para peor. Pérez no se equivocó. No solo se profundizaron todos los males, sino que Chávez y el chavismo, Maduro y Cabello, y Fidel Castro y el poder cubano, destruyeron al país. Ya los Castro y el castrismo habían destruido Cuba. Quizá dirán que la destrucción es cumplir al pie de la letra la consigna del dictador, la frase que aparece en la foto. Pero en revolución, hay cosas que no cambian, y nunca cambiarán. La lista es larga. El control del poder. El disfrute del poder. La represión. El delito de conciencia. La falta de libertad de expresión. El hambre. La miseria. La incompetencia. El fracaso del modelo. El éxodo. El exilio. La muerte. Los asesinatos. La violación de los derechos humanos más elementales. En efecto, la consigna pregona el cambio permanente

Fidel Castro tenía tantas formas de engañar, por Juan Carlos Zapata” data-hashtags=””> Ese hombre pasa frente al cartel y lee la frase de Fidel Castro. Con toda seguridad bajo la mascarilla habrá un rostro de indignación y también de esperanza de cambio verdadero  

@periodistajcz

Hasta con consignas de ese tipo. Así aparece pintada en una pared de La Habana. ¿Qué es lo que dice? “Revolución es cambiar todo lo que debe ser cambiado”. Ahí no hay más que una trampa. Pero venía de la boca o la pluma de Fidel Castro y había que leerla, aprenderla, repetirla. ¿Quién la cumplía? ¿Hasta dónde?

Carlos Andrés Pérez, cuando vio inevitable el triunfo de Hugo Chávez, le declaró a Marcel Granier que, en efecto, todo iba a cambiar en Venezuela, para peor. Pérez no se equivocó. No solo se profundizaron todos los males, sino que Chávez y el chavismo, Maduro y Cabello, y Fidel Castro y el poder cubano, destruyeron al país. Ya los Castro y el castrismo habían destruido Cuba. Quizá dirán que la destrucción es cumplir al pie de la letra la consigna del dictador, la frase que aparece en la foto. Pero en revolución, hay cosas que no cambian, y nunca cambiarán. La lista es larga. El control del poder. El disfrute del poder. La represión. El delito de conciencia. La falta de libertad de expresión. El hambre. La miseria. La incompetencia. El fracaso del modelo. El éxodo. El exilio. La muerte. Los asesinatos. La violación de los derechos humanos más elementales. En efecto, la consigna pregona el cambio permanente.

Pero la estructura del poder y los elementos que la hacen posible no cambian; y aun así, ellos, los que están arriba, siguen llamando revolución a lo que no es más que engaño, mentira, farsa; una idea trasnochada. La gente por estos días le ha dicho a ese poder en Cuba, hay que cambiar. Ese hombre pasa frente al cartel y lee la frase. Con toda seguridad bajo la mascarilla habrá un rostro de indignación y también de esperanza de cambio verdadero.

Madrid, julio 19, 2021.