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La independencia y los hombres trans centroamericanos

Victor Gill
La independencia y los hombres trans centroamericanos

Identidad:

La identidad es un concepto muy amplio y conlleva una serie de rasgos que nos hace sentir parte de algo, por ejemplo, la identidad nacional, la identidad comunitaria, la identidad grupal, la identidad de género, entre otros.

Victor Gill Ramirez

Cuando los hombres trans hablamos de identidad, casi siempre nos referimos a la identidad de género, a nuestras transiciones y a las transmasculinidades. Pero el día de hoy, como lo han comentado los compañeros, reflexionamos sobre la identidad nacional y regional, incluso.

Victor Gill

Hoy los países centroamericanos celebramos la independencia de España, y sé que como yo, mis compañeros trans de Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica, crecieron en medio de actos cívicos, cantando los himnos nacionales y aprendiendo sobre los símbolos patrios

Recuerdo que siendo niño disfrutaba de los desfiles y de los faroles (que muchas veces se incendiaban en medio de la típica lluvia de las 6 de la tarde) y tenía ese sentimiento de ser “tico”. Tan impuesto como la identidad de género asignada al nacer. Por dicha uno crece y aprende a cuestionar, para asumir o no esas identidades impuestas

Construir un sentido patrio y una identidad costarricense no es tan fácil cuando nos encontramos con un estado que se nombra como garante de los Derechos Humanos de todas las personas, que asume la Opinión Consultiva OC24-17, que saca decretos y directrices… Pero que en la práctica nos toca a los hombres trans pelear y exigir el cumplimiento pleno de nuestros derechos, porque muchas veces, las acciones afirmativas y las declaratorias se quedan en el papel

Costa Rica se ha posicionado ante el mundo como un país defensor de los derechos humanos, pero a los hombres y mujeres trans nos sigue colocando en una categoría subordinada, de “menor valía”, casi como un tipo de subciudadanía. ¿Por qué? Porque nuestras identidades de género y nuestras identidades legales no son reconocidas en la totalidad, no existe la voluntad política para reconocer integralmente a las personas trans. En Costa Rica tenemos acceso al cambio de nombre, pero no al reconocimiento de nuestro género, que sigue apareciendo en cada registro, en cada sistema, en cada documento de identificación

Y las consecuencias de esto no es solamente que nos arrojan al escrutinio público, a que nos sigan invalidando a pesar de nuestra imagen y de expresar nuestro género, sino que paralelamente otros derechos son atropellados: el acceso a la educación, el acceso al trabajo, el acceso a una vivienda digna o el acceso a la familia, ente tantos otros más

Para construir un sentido patrio y fortalecer nuestra identidad nacional, debemos contar con estados que realmente asuman los discursos de derechos humanos, que se comprometan a cumplirlos y que generen acciones concretas para el reconocimiento pleno de la identidad de género

Me gustaría lanzar una reflexión sobre la identidad y la independencia, y como estos elementos nos atraviesan como hombres trans. Es cierto que hace 199 años nos independizamos de España, pero seguimos repitiendo los discursos coloniales del género, como una imposición a la identidad transmasculina. Hemos perdido la libertad de nuestros cuerpos, que son nuestros territorios. Nuestras transiciones deben ser procesos sentidos y reivindicativos. Pero no podemos olvidar que nuestras identidades y nuestros territorios nos pertenecen, son válidos y deben ser respetados. La lucha por el reconocimiento de nuestros derechos también puede ser acompañado por procesos emancipatorios desde el transfeminismo. Para ello, podemos preguntarnos, como hombres trans, ¿de qué más tenemos o necesitarnos independizarnos?

Para finalizar, me gustaría hacer dos llamados principales:

A los estados, no solo hacer el llamado sino hacer una exigencia de que se valide plenamente nuestra identidad de género, porque hay una obligación, no solo del estado costarricense, sino de cada estado de la región Americana y de los países del CAribre, de reconocer el derecho humano a la identidad. Si bien, desde las trincheras trans hemos luchado para que se cumplas las acciones para el reconocimiento de nuestra identidad de género, muchas veces los estados hacen un reconocimiento parcial o “a medias”, donde nos permiten cambiar el nombre pero no nos reconocen nuestro género. Como ciudadanos exigimos justicia para con nuestros derechos, pues tenemos los mismos derechos y cumplimos con las mismas obligaciones que cualquier otra persona ciudadana. No es justo que nos sigan tratando como subciudadanos o como ciudadanos de segunda categoría, porque tenemos el mismo valor y el mismo compromiso como cualquier otra persona en este mundo. Si los estados no reconocen nuestra identidad de manera integral, con el acceso al cambio de nombre y reconocimiento pleno y total de nuestro género, dejamos de ser personas, porque dejamos de existir; sin documentos de identidad que correspondan a nuestro género, seguiremos siendo seres invisibles. A los hombres trans de la región americana y del Caribe, les invito a repensar nuestras identidades transmasculinas, podemos pensar en una construcción de nuestros géneros, de nuestras transiciones de nuestras masculinidades y de nuestros cuerpos, de una manera más sentida, más sensible, más humana, porque a final de cuentas, también es romper con esos colonialismos del género impuestos, tan patriarcales y tan machistas. Nosotros tenemos la oportunidad de romper esos mandatos de la masculinidad tradicional y hegemónica. Desde la REDCAHT+ y desde las organizaciones que la conforman, podemos acompañarnos para deconstruirnos y reconstruirnos como hombres trans. (*) Tomás Campos Azofeifa,  hombre trans. Transfeminista. Activista. Psicólogo